jueves, 24 de agosto de 2017

Influencia del cinematógrafo en el Arte de momento.

La historia del cinematógrafo comienza en 1895, oficialmente a final de ese siglo y a principios del XX, empieza a haber un interés artístico por el uso de aquella nueva tecnología que marcaría toda una pauta en la forma en la que los hombres verían el mundo.  Surge una necesidad por captar el movimiento, y atestiguar el crecimiento de ciudades que formaban parte importante del crecimiento industrial y la urbanización. En 1910 surge el futurismo, queriendo romper con el arte totalmente impregnado del pasado, utilizando de modelo, las maquinas, los automóviles, su velocidad, rapidez y la deshumanización. El movimiento expresionista que surge en Alemania, ingresa en la cinematografía con la película “El gabinete del doctor Caligari. Fernand Léger, quien fue un pintor francés, en un principio impresionista y después cubista, se vio inspirado por la influencia de la cámara. Emprende un proyecto cinematográfico experimental junto con Dudley Murphy, uno de los fundadores del movimiento dadaísta en nueva york y con el fotógrafo y pintor Man Ray, y es así cómo en 1924, sale a la luz “Ballet Mécanique”, un film con claros tintes cubistas, que presentan la imagen del ser humano, organismos mecánicos y abstracciones de objetos en movimiento fragmentados. La acción de captar imágenes en movimiento fue pensado en un principio cómo herramienta de estudio. Un instrumento científico que radicaba en filmar la vida cotidiana. Los documentales de exploración surgen, y en los años 20 y 30 inicia un subgénero denominado City Symphony, gracias al interés de números pintores y libretistas.  Los puentes en el Arte y la pintura ( Salvador Dalí con Albert y Hitchcock) se ejemplifican con las diferentes contribuciones que se dieron a partir de las posibilidades que se abrían en el ámbito artístico. Con la nueva tecnología, el medio comienza a convertirse parte importante del discurso de una pieza artística.

Comentario de la Película “El Hombre de la cámara” de 1929

La película que está conformada por escenas, algunas tienden a repetirse y logran cobrar más sentido una vez avanzado el film. El hombre de la cámara es una persona que apenas comienza el día, sale a trabajar, su misión pareciera consistir en la urgencia de grabar cualquier indicio de movimiento, la vida es movimiento, el trabajo es movimiento, así, ciudades enteras se alzan, ya nada puede permanecer estático, si no se olvida, se pierde, cómo el mendigo que rompe el cuadro de la cámara, ignorante sonríe, pues no queda más. El tren, el flujo de los autos, de las gente que va en camino al trabajo, la gente no voltea, tiene prisa, despierta, se viste, se arregla. El crecimiento de la ciudad y la industria hace más visible la línea que divide a las clases, a la clase trabajadora que mantiene viva ciudades enteras, estás se los comen. El hombre de la cámara se graba a si mismo, pues el también es testigo, es participe, sin su que hacer, nada quedaría documentado para la posteridad, al observar su entorno, al poner atención, también se conoce a si mismo. La cámara lo ve todo, o más bien, puede verlo todo, una maquina superior a la vista humana, que sin embargo, no puede, no es, sin ella. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario